Su color

Historia de un color

La historia se pierde si intentamos seguir el rastro del verde Chartreuse. ¿Qué fue antes, el color o el licor? La etimología ayuda a retomar el hilo.

El nombre del color, verde Chartreuse, proviene del licor, el nombre de este último proviene de la orden, la orden del macizo. Pero, entonces ¿de dónde viene el del macizo?

El Chartreuse es mil cosas a la vez: color, licor, orden religiosa, paisajes y territorio. Este macizo montañoso debe su nombre al pueblo de Saint-Pierre-de-Chartreuse, cerca de donde se construyó el monasterio de Grande Chartreuse en 1084. En la edad media, el pueblo se denomina Calma Trossa, es decir, prado labrado o desbrozado. Con el tiempo se transforma en Charme Trousse, a continuación Chartrousse en delfinés. Los monjes latinizan este nombre en Cartusia. El macizo del Chartreuse debe su nombre a una mezcla sabia de latín y delfinés.

De este modo, de un territorio a un color, se transmite la firma del Chartreuse.

  • “El único licor que ha dado su nombre a un color”

    Quentin Tarantino

     

  • Su color

¿De dónde proviene tal color?

Misterioso pigmento

Antes de tener este color inimitable, en un primer momento, el Elixir es rojo y el Chartreuse más bien castaño.  Pero rápidamente se impone el verde y es ese matiz tan característico el que le da el nombre. Los ingredientes que se encuentran en el origen de esta coloración natural se guardan en secreto. ¿Se debe a la clorofila? ¿A un pigmento vegetal clave? Nadie lo sabe y  nada nos orienta desde 1605.