Universalidad

El Chartreuse en el mundo

Estados Unidos El Chartreuse Verde llega a América del norte en 1897 y sin hacerse de rogar, los grandes amantes de los Cócteles se rinden ante él. Entre 1920 y 1933 el arte del Cóctel se desarrolla en los bares clandestinos mientras que la prohibición causa estragos. ¡El Chartreuse tampoco se libra! En los años 60 la cultura del Cóctel se extiende a todos abiertamente; un Cóctel a base de Chartreuse Verde, el « Swampwater » es entonces la estrella. Hoy en día, el Chartreuse sigue en escena: se exportan 96 000 l al año.

Inglaterra No le bastó con ser el primer país donde se importa el Chartreuse en 1860, Inglaterra hace brillar el Chartreuse de múltiples maneras. Se referencian varios Cócteles desde 1870 y la familia real, hasta nuestros días, guarda con él una relación privilegiada. 

España Los españoles descubren el Chartreuse Verde a partir de 1895. Guardan con él una estrecha relación. En 1903, de hecho, los padres cartujos exiliados deciden establecer una destilería en Tarragona, Hasta 1989 se producirá allí el Chartreuse. Los tarraconenses lo adoptaron y elaboran con él la bebida oficial de las fiestas de Santa Tecla.

Australia En Australia y en Nueva Zelanda,  el Chartreuse es sinónimo de inspiración. Los australianos aprecian sobre todo el Chartreuse Verde. En un ambiente de laboratorio, de antigua sala de ciencias,  el The Croft Institute de Melbourne es  el bar que vende más Chartreuse del mundo: 900 l de Chartreuse Verde al año.

Alemania La cultura del bar está muy desarrollada en Alemania. Los productos cuya historia se vincula a un origen monástico se aprecian especialmente. La película « El gran silencio » que realiza en 2005 el alemán Philippe Groëning no es ajena a ello. Es también en  Berlín en 2012 donde se concede el Trofeo de Mejor licor del año al Chartreuse Verde.

Japón Japón, primer país de Asia que tomó prestado e influenció el modo de vida occidental, descubre el Chartreuse Verde en 1891, a la vez que sus lejanos vecinos oceánicos. Hoy, los consumidores se concentran en los destacados establecimientos de Tokio y de Kyoto. Cada año se venden en Japón 4 800 l de Chartreuse Verde y solo 250 l en China.

Méjico Al firmar un contrato de importación en 1887, Argentina y Paraguay son los primeros países extra-europeos en consumir el Chartreuse Verde. Méjico es hoy el primer mercado de Chartreuse en América del Sur. A los mejiicanos de cultura católica  les apasionan los productos franceses, sobre todo los de origen monástico: pese a que se reserva a las elites, el 95% de las ventas de Chartreuse Verde en el continente se realizan en la ciudad  de Mexico Df.