Cocina

El Chartreuse Verde, ingrediente muy complejo y rico a la vez, constituye una sinfonía de aromas. Un desafío al que se enfrentan los Chefs Michel Rostang, Christophe Aribert, Jean Sulpice y Emmanuel Renaut, quienes les confían sus recetas. No sorprende que el Chartreuse Verde inspire a tantos creadores, porque a él le deben las bodegas de  Chartreuse toda su nobleza: ¡Cuenta con el título « Site Remarquable du Goût » desde 1995! La red de sites remarquables du goût aúna territorio y lugar de elaboración de productos emblemáticos del patrimonio gastronómico y enológico francés.  
¡Buena lectura!

Chartreuse flambeado, chocolate fundido y sorbete de mora

Chartreuse flambeado, chocolate fundido y sorbete de mora

Creador: Jean Sulpice, Chef **, Restaurante Jean Sulpice en Val Thorens

Como un cuadro: Hierbas de jardín y de prado, Chartreuse Verde y Amarillo

Como un cuadro: Hierbas de jardín y de prado, Chartreuse Verde y Amarillo

Creador: Emmanuel Renaut, Chef ***, Restaurante Flocons de Sel en Megève

Pomelo, té Earl Grey, Chartreuse

Pomelo, té Earl Grey, Chartreuse

Creador: Christophe Aribert, Chef **, Restaurante Les Terrasses en Uriage

Suflé al Chartreuse Verde

Suflé al Chartreuse Verde

Creador: Michel Rostang, Chef **, Restaurante Le Chabichou en Courchevel

Testimonio

  • Los 250 años del Chartreuse Verde… y 400 años de historia ¡Feliz cumpleaños!

    Michel Rochedy« Chartreuse-Chabichou, Chabichou-Chartreuse »

    Una historia de amor de 50 años en Courchevel.

    Siempre junto a nosotros, la botella de Chartreuse…

    Mi primera estrella Michelin, en ese momento yo estaba haciendo un gratinado de cangrejos flambeado al Chartreuse.

    Esta temporada hemos rendido homenaje al Verde, en suflé.
    « Sorbete de hierba citronela - verbena-perejil»
    Este plato se acompaña con una copa de Chartreuse Verde helado, pero fue más bien el Chartreuse Verde el que nos dio suerte.

    Hemos querido mostrar en este postre lo que entraña el Chartreuse Verde de convivencia, de sensorial, con la famosa trilogía « sabor- aroma-color»:

    La copa de Chartreuse Verde helado, el sorbete-sirope agua, azúcar glucosa atomizada en infusión con la piel del limón, citronela cincelada, verbena secada. Hervir todo e infusionar una noche. Al día siguiente, incorporar el perejil y la espinaca, mezclar en clorofila, hacer el sorbete.
    Hay algo del espíritu de delicadeza del Chartreuse Verde.

    ¡Una historia de amor que irá más allá de nuestro tiempo!

    Aleluya

    Michel Rochedy
    Chef **, Hotel restaurante Le Chabichou

  • Néctar sublime

    Philippe ChevrierDescubrí este noble Chartreuse hace más de 25 años con un cliente, amigo, apasionado  y coleccionista que me lo dio a probar con mucha emoción, aún lo recuerdo muy bien, un viejo Chartreuse Verde double magnum del periodo 1956-1964. Aprecié rápidamente este licor con sus aromas fascinantes, su sabor herbáceo, único, y muy complejo, elaborado desde hacía siglos con el mismo rigor y pasión. Rápidamente me volví adepto de este producto maravilloso y yo mismo se lo hice descubrir a otro en catas, pero también a través de postres como los -suflés calientes o fríos, helados, sorbetes, repostería o algunas gotas bien dosificadas, por ejemplo, en una salsa para una brocheta de morcilla de cangrejo noble, cuadrado de cordero cocido con heno y hierbas aromatizadas al chartreuse en cacerola con tapa bien sellada donde algunas gotas de este último bastaban para inundar la sala con el aroma en el momento del servicio. Esta es la magia de este producto ancestral. De hecho, la aceleración del tiempo y de nuestro día a día no tiene ninguna influencia en la elaboración y la calidad de este néctar sublime.

    Philippe Chevrier

    Domaine de Châteauvieux

    Chemin de Châteauvieux 16, 1242 Satigny-Genève

  • Tras el misterio, había entonces un néctar…

    Guy SaovyEl nombre Chartreuse evocó para mí durante mucho tiempo un mundo misterioso ya que me resultaba inaccesible. De hecho, cuando era pequeño, el día que estaba descubriendo el sitio de la Grande Chartreuse, la visita se paró de repente y el guía nos dijo: ”nadie puede traspasar esta puerta, es la parte en la que residen los monjes”. Esta prohibición me sorprendió tanto que me llevó a imaginar un mundo misterioso al otro lado. 

    Tiempo después probé mi primera copa de Chartreuse y esta impresión de misterio volvió inmediatamente a mi memoria. Estos sabores concretos, deliciosos, múltiples y renovados en cada sorbo se confrontaban con la idealización abstracta de la parte desconocida del monasterio. Tras el misterio, había entonces un néctar… ¿Se puede descubrir algo más bello?

    Guy SAVOY
    Chef ***, Restaurante Guy Savoy de París